29 mar 2013

Capítulo 31



[Esa persona que convierte los pequeños momentos en los más grandes recuerdos.]


Recuerdos, flashbacks, sueños, estoy harta. Todo me hace recordarle, recordar lo idiota que fui, recordar lo maravilloso que fue ese beso. Mi primer beso.

***Flashback***

-Mierda, Dani- Pensé.

Fui corriendo hasta la puerta y la abrí. Estaba ahí, me miró. Nunca le había visto así, ni cuando hablaba de su padre. Había llorado muchísimo, tenía toda la cara roja. Estaba tirado en el suelo apoyado en la pared. Se levantó, me miró a los ojos. Estaba muy dolido, destrozado ¿Por qué? No le podía ver así, no podía. Mi Dani, siempre me había apoyado en todo. Mi Dani...

-______, necesito hablar contigo. No puedo esperar más pero me parece que ya es demasiado tarde... Te amo,______. Siempre lo he hecho. Amo todo lo que haces. Amo como te ríes por mis tonterías, amo que tengas cosquillas. Amo cuando te haces la listilla y aquella vez que te subiste a la montaña rusa que tanto miedo te daba por hacer que me callara. Amo tu olor, amo tus ojos, tu boca. Dan ganas de besarte, no sabes las ganas que tengo ahora mismo.-

Me miró a los labios, los dos estábamos llorando. Menos mal que no estaba la madre de Dani porque estábamos armando mucho escándalo.

- ______, te amo. Toda tú. Amo tus defectos y tus cosas buenas. Cuando estoy contigo me siento libre de hacer lo que quiera, de ser como soy. Debí decirte esto hace mucho tiempo. Porque te amo. Porque sin ti nada es igual. Quiero que estés a mi lado pero eso ya no va a pasar. Zayn lo tiene todo. Yo soy Dani, tu mejor amigo, nada más. Pero te amo, desde pequeños. Siempre.

Me quedé de piedra, no sabía que hacer. En verdad, Dani me gustaba pero me negaba a verlo como más que un amigo.

-Da-dani, y-yo no sé qué dec...

Me besó. Cuantas ganas tenía de probar esos labios. Le seguí el beso. Dani me acorraló contra la pared para que no me fuera, cosa que yo no haría. Era un beso fogoso y lleno de deseo, como en mi sueño. Nuestras bocas encajaban a la perfección, convirtiédose en una sola. Sus labios sabían tan dulce... No quería que acabara nunca, me alejaba de los problemas. Pero desgraciadamente el aire me faltaba y nos separamos un poco. Me miró a los ojos y yo le imité mirando a los suyos, le brillaban. Me empezaron a arder las mejillas, me sonrojé. Parece que el lo notó porque instantáneamente sonrió. Le acariecié ese pelo sedoso que tanto me gustaba atrayéndolo hacia mí.
Esta vez le besé yo. Me estaba haciendo adiccta a sus labios. Este beso fue más delicado pero no por eso dejaba a la pasión y el deseo de lado. Dani tocó con su lengua mi boca, pidiéndome permiso para entrar a lo que yo acepté. Nuestras lenguas se unieron peleándo entre sí por quedarse en una misma boca. Mientras yo le acariciaba el pelo, el me acariciaba la espalda haciendo pequeños círculos con las yemas de los dedos. Era muy tierno. Pronto nos fuimos acercando más y más a la habitación de Dani, sin dejar de besarnos. Cada vez más cerca de la cama. No podía pensar con Dani tan pegado a mí, no.

***Fin Flashback***

Mi cuerpo me dirjía, no sabía lo que estaba haciendo. Abrí la puerta, no estaba. Otra, no estaba. ¿Dónde coño te has metido?

Abrí otra puerta, la última que quedaba. No estaba. Fui a cerrar la puerta para irme cuando una mano me agarró del brazo.

-¿______? ¿Por qué lloras?-

Me asusté y pegué un salto.

-Zayn.- Dije dándome la vuelta.

-Sé como me llamo. Respóndeme.- Le mandé una mirada asesina.-... por favor.

-Recuerdos.-

-Entiendo.-

Para entonces ya estábamos los dos sentados en la cama que había en aquella habitación. Ya había estado allí, era la habitación de la casita de muñecas.
No hablábamos ninguno. Yo tenía la mirada clavada en la casita de muñecas.

-¿Qué recuerdos?- Se dignó a hablar después de un gran silencio.

Dudé en contestarle.

-De antes de venir aquí, a Londres.-

-¿Recuerdos... malos?

-S-Sí.

No sé cómo dije eso, me confesé demasiado. Espero que el cerebro de Zayn no trabaje muy rápido.

Miré mi móvil. ¿Qué hacía todavía allí? Dos días y dos noches. ¿Por qué no me he ido? Puedo irme cuando quiera. El GPS del móvil funciona correctamente. No estamos muy a las afueras de la ciudad, al límite. La casa de Pau está a unos 3 kilómetros desde aquí. ¿Caminé tres kilómetros? ¿Es eso posible?
¿Por qué sigo aquí? No me quiero ir, ¿por qué?

-Sí, _________. Hemos caminado tres kilómetros.- Dijo Zayn de repente. ¿Cómo sabe lo que pensaba?

-¿Có-cómo sabes q-que estaba pensando en... eso?- Dije incrédula.

Sonrió.

-Tienes el GPS abierto. Ahí pone los kilómetros, supongo que ya lo sabrías.- Me dedicó una de esas sonrisas divertidas suyas que matan.

Miré mi móvil. Soy idiota.
Me levanté de la cama sin mirar a Zayn. Mi orgullo podía más.
Podía irme y dejarlo ahí, sé dónde estoy y dónde puedo ir. Mejor no, eso sería demasido cruel.
¿Y si le digo que me quiero ir? Mentiría. No me quiero ir.
¿Por qué pienso en esto si no me quiero ir?

-_______. ¿A dónde vas?- Zayn me cogió de la cintura.

-Lejos de ti.- Contesté sin mirarle.

-Pues no lo estás consiguiendo.

No lo vi, pero supe que tenía una sonrisa divertida.

-Porque no dejas de perseguirme.

Hizo una mueca.

-Tampoco quiero dejar de hacerlo.

-¿Perdón?- Me di la vuelta y le miré.

-Perdonada.

Vale, se estaba burlando de mí. Me dispuse a marcharme, no iba a dañar más mi orgullo. Un brazo hizo que me parara. Zayn se puso delante de mí.

-Tú no te vas a ningún lado.

-¿Ah sí? ¿Y quién me lo impedirá?

-Pues yo y mi astuto cerebro.

-Me alegra saber que no se ha caído.- Hice una mueca y le empujé un poco para apartarlo.

Me cogió de la cintura.

-Oh no, señorita.

Le empujé otra vez y en un rápido impulso, él me cogió de la cintura y me subió a su hombro.

-¡Zayn! Jajaja ¡¿Qué te crees que estás haciendo?!- No paraba de reír como una sicópata mientras Zayn daba vueltas a sí mismo.

-¡Dar vueltas! ¿No me ves?

Reí.

-¡Bájame!- Le pegué con la mano abierta en la espalda, como podía. Ya me estaba mareando.

-Vale, te bajo. Pero si fuera por mí no te soltaría nunca.

Me bajó. Vaya, ahora estaba confundida y mareada.
Todo daba vueltas ¿Qué? ¡No! Esto ya me ha pasado antes, nunca me había mareado tanto desde... ¡No!

-Ey, ________. No llores. ¿Te hice daño? ¿Estás bien?- Me agarró del brazo, oh, esto me es muy familiar. Mierda, sé lo que viene ahora. Dolor, miedo.

-¡No me toques!- Retiré bruscamente su brazo y corrí. Me persigue. Me hará daño otra vez. Dani se ha ido.

-¡_______!

-¡Aléjate de...- No, él no es malo. Zayn no me hará daño ¿verdad?- Oh, Zayn. Perdón. Yo no...

Me agarró de las muñecas, iba a huir pero me hizo mirarle. Esos ojos.

-Nadie te hará daño. Él no vendrá. Estás bien, estoy contigo. Yo te protegeré ¿vale? Es de día, no te perseguirá nadie.

-¿cómo...?

-Hablas en sueños.- Hizo una mueca, queriendo sonreír.

-Oh.

-¿Oh?

-Hablo en sueños, pero tú me escuchas.- Sonreí, sonrió.

-La mayor parte de las cosas no las entiendo. Hablas en español, supongo.

-Entonces no tengo de qué preocuparme.

Hubo un gran silencio entre nosotros. Seguía sujetándome las muñecas. Sus ojos. Había una batalla interna en ellos, debatiéndose por algo. ¿Qué me ocultas, Zayn?

-¿Quién es Dani?

¿Que quién es Dani? ¿Dani? Dani es la razón de todas mi sonrisas. Dani es mi felicidad. Dani es mi vida. Dani es mi mejor amigo que ya no está. Él me enseñó a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Dani lo es todo.
A veces solo quiero dormir para verlo de nuevo. Porque en cada sueño que tengo, él está. Mirándome con esos ojos color esmeralda que derretían, sonriéndome con esos dientes de actor. Esperándome para ir al instituto, solo a mí. Nadie más. Él tenía a casi todas las chicas detrás de él, pero yo estaba delante. Las ignoraba, no les hablaba. Me hablaba a mí. Él no iba a sus casas a las tres de la madrugada solo porque tuvieran miedo, iba a la mía. Él no escalaba sus ventanas para llegar a su cuarto, él escalaba mí ventana. Yo no era la más guapa, sin embargo, él me decía que como yo no había nada más hermoso.
Él. Él hizo mi vida. Gracias a él aprendí a sonreírle a la vida, le sonreía a él, porque él era mi vida. Y ya no está. Mi vida ya no está. Siento que me muero por dentro. Desapareció y no me pude despedir. Murió, y con él yo me estoy muriendo. Cómo hubiera querido estar en su lugar. Que me atropellara a mí ese coche en vez de a él. Y ahora me doy cuenta de que lo amo. De que lo necesito. Y ya no está. Mi Dani, muerto.
Oh no, más lágrimas no.

-Perdón.

Me abrazó y eso era justo lo que necesitaba. Pensé que era Dani aquel que me sujetaba contra su pecho, que era aquel que olía tan bien. Hmmm... Sí, muy bien. Cerré los ojos. Sí, Dani vuelve a estar conmigo. No sabes cuánto te he echado de menos.

-Te quiero, Dani.

Me separó sus brazos. Dani me separó de sus brazose, casi brusco. ¡No, Dani! ¡No me dejes! Abrí los ojos, buscando a mi protector. No es Dani, Dani no está. Está muerto.

-Y-yo no soy Dani.

Una lágrima solitaria, llena del dolor y angustia, bajó por mi mejilla.

-Ahora lo sé.

23 mar 2013

Capítulo 30



[Sin ti la vida solo es una palabra.]



Me desperté, ya era de día. Me dolían los ojos ¿Había llorado? Soñé con Dani, otra vez, será por eso. Miré a los lados, Zayn no estaba. Una punzada de dolor recorrió mi pecho, ¿se habría ido? ¿me habría dejado sola?... ¿Le di asco?

-_________, ya despertaste.- Apareció por la puerta con solo unos pantalones, vaya, sin camisa. Solté un suspiro de alivio, mucho alivio.

-Zayn, estás aquí. Pensé que te habías ido.

-Nunca me iré.

-¿Por qué?

-Por si me necesitas.

Me callé, ¿Se podía ser más mono? Al instante noté como me ardían las mejillas. Zayn se sentó en la cama que yo estaba acostada. Cada vez estaba más nerviosa. Zayn, ¿acaso no sabes lo que provocas en las mujeres y más estando sin camisa?

-¿Te sientes mejor?- Preguntó mirándome directamente a los ojos, ¿Le brillan o es cosa mía?

-¿Tanto se me nota?

-¿No te han enseñado que responder a una pregunta con otra pregunta es de mala educación?

-¿Y a ti tampoco te lo han enseñado?

Me guiñó un ojo y se acercó más a mí. Oh, distancia peligrosa.

-Necesito hablar contigo, por favor.

-¿De qué?- Pregunté ya sabiendo la respuesta. Estaba claro lo que quería preguntarme.

-Si... podrías contarme... ¿Por qué?-

-¿Por qué, qué?

-__________, por favor. Ya sabes a lo que me refiero.

-No, no lo sé.- Me hice la ofenfida, ya me estaba frustrando tantas preguntas de lo mismo. No me gusta remover el pasado, y menos mi pasado.

-¿Por qué le tienes miedo a la oscuridad? ¿Por qué te despiertas llamando a un tal "Dani"? ¿Quién es el que te quiere hacer daño?-

-Espera, espera. ¿Yo me despierto llamando a Dani?

-¿Puedo saber quién es?

-¿Por qué quieres saberlo?

-¿Es él el que te hizo daño?

-Él nunca me haría daño.

-Entonces, ¿quién te hizo daño? ¿Qué te hicieron?-

Me quedé callada unos segundos, ¿Estaba preparada para contárselo a alguien? ¿Le daré asco? ¿Pensará que estoy usada y que no sirvo para nada? Tengo miedo. Sin darme cuenta, las lágrimas invadían mi cara. ¿Era verdad que llamaba a Dani en sueños?

-Zayn, no me pasó nada. Es solo que le tengo miedo y punto.

Él solo me miró y sonrió.

-¿Nunca te cansas?

-¿De qué?

-De querer aparentar ser fuerte y callar todo lo que te da miedo contar solo por temerle a lo que piensen los demás.

¡¿QUÉ?!

-¿Q-qué?

-Tú sola te delatas.- Iba a responderle cuando se levantó del sillón.- ¿Tienes hambre?

-...

-Me lo tomaré como un sí.

Se fue a la cocina y yo me quedé sola. ¿Cómo es posible que casi acaba de conocerme sepa tanto de mí? ¿Cómo es posible que me conozca tan bien? ¿Tan transparente soy?
Fui hacia la cocina, esto no se iba a quedar así, y pensar que estoy a punto de echarle la bronca a mi ídolo. Entré por la pequeña puerta de madera y me encontré con la imagen que más he ansiado ver en mi vida.



Sin darme cuenta, me apoyé en el marco de la puerta y me quedé observándole cocinar. Cada rasgo, cada sonrisa, cada acto le hacía ser más perfecto. Y pensar que yo siempre he soñado con esto, con estar aquí, con él. Desde los 13 años he estado enamorada de ellos, de todos, pero siempre me enamoré más de uno, de Zayn. Me imaginaba que era su novia, imaginaba detalles que, por lo que sabía de él, hacía siempre. Como sus típicos "Vas happenin'?". Y pensar que estoy viviendo mis sueños. Con lo ida que estaba no me di cuenta de que él también me miraba.

-¿Tienes hambre o te vas a quedar mirándome?

-¡Yo no te estaba mirando!- Repliqué furiosa. ¿Qué se cree, que por ser tan... tan así todo el mundo le desea?

-Sí lo hacías.

-¡Mentira!

-¡Verdad!

-¡Men...!- Me sonó el móvil. ¿Lo tenía conmigo? Sonó Magic y vi a Zayn sonreír. Esa canción era de ellos.

*Llamada*

-¿Sí?

-¡_______! Soy Dave.

-Ah, hola Dave.- Vi cómo el rostro de Zayn palideció de repente.- ¿Qué tal?

-Genial ¿y tú?

-Genial también.- Sonreí.

-Te llamaba para preguntarte si la cena para conocernos sigue en pie.-

¡Ah, no me acordaba!

-¡Claro que sí! Era el sábado a las seis ¿cierto?- Cada vez Zayn estaba más serio. ¿por qué? ¿Celoso, Malik?

-Síp.

-Ok, besos. Chau.

-Chau.

*Fin de llamada*

-Supongo que no debo preguntarte quién era.

-Era Dave.

-Creo que hasta ahí llego. No parabas de sonreírle al teléfono. ¡¿Por qué no llamaste a tu novio para que te recogiera antes?!-

-¡No es mi...!- Me callé. Si Zayn quiere guerra, la tendrá.- Tienes razón, debí haberle llamado antes.

-Pues dile a tu novio que no le llamaste porque estabas demasiado ocupada besándote conmi... ¿Sabes qué? Déjalo, no me importa.- Salió por la puerta provocando un portazo.

¿Qué he hecho? ¿Qué ha hecho? ¿Qué ha pasado? Sinceramente, Dave no me importaba nada en ese momento. Se ha puesto celoso, ¿En serio? Zayn, celoso. Mmm... suena bien.
¿Qué digo? Las batallas constantes con mi mente no me hacen bien. No hablo sola, pero sí pienso sola. Oh, Zayn.. El portazo, celos, lágrimas. Mierda, Dani.

***Flashback***

Una lágrima bajó por su mejilla.

-________, ¿Tú le quieres?

No le contesté. Yo siempre tenía respuestas para todo pero no tenía la respuesta para eso. Nunca había visto a Dani llorar, excepto en la muerte de su padre.

-Me lo imaginaba.

Tiró el móvil en su cama y salió de la habitación provocando un portazo.

Disney Ladró.

***Fin Flashback***

¿Por qué? Mierda, Dani. Te echo tanto de menos. Lágrimas furtivas acariciaban mi rostro. Odio llorar. Me siento débil. No, yo no soy débil. No soy fuerte, ni débil.

No soy nada.

***Flashback*** (15 años)

-No soy nada, Dani. No sirvo para nada.

-Sí que sirves. Preparas muy buenas galletas.- Dijo poniendo un mechón suelto de mi pelo mojado por las lágrimas detrás de mi oreja.- No llores, él no vale la pena. Es idiota.

-Pero Dani, Christian no es un idiota.

-Sí, sí lo es. Solo los idiotas le hacen eso a una chica.

-¡Pero la idiota soy yo, nadie me quiere!

-¿Desde cuándo yo soy nadie? ¿Llamas nadie a todo el mundo o soy el primero en tener el honor?

Sonreí.

-¿Ves? Me encanta.- Puso sus manos formando un cuadrado, como una cámara.- Sonrisa... ¡Click!

Me reí.

-Eres idiota.

-Pero no un idiota cualquiera, pequeña.

-Si, si.

-¡Que sí!

-Dani, te voy a mandar tomar fanta...

-Qué respeto me tienes, pequeña.

-Lo sé, morenito.

Puse mi cabeza sobre sus piernas estiradas. Mirando arriba la vista era espectacular. El árbol de hojas rojas era todo un enigma. Demasiado denso, demasiadas hojas, demasiada tranquilidad, perfecto. Estaba detrás del parque de Dani y mío. El parque de al lado de mi casa. ¿Por qué estaba llorando? Ah sí...

-Oh pequeña. No vuelvas a llorar. Usaré mis armas de emergencia.

-Dani, es que no lo entiendes. Tú eres perfecto, a ti nadie te ha dejado plantado.

-_________, tú eres lo más perfecto de este mundo. Sí, por desgracia, me han dejado plantado numerosas veces.

-Dime una.

-El otro día quise entrar a tu casa porque me perseguía un perro y no me dejaste.

-¡Era un caniche!

-¡Me quería quitar la hamburguesa!

-Yo también te la quería quitar y no me dejaste.

-Por eso no me dejaste entrar a tu casa, pillina.

-Ha acertado, morenito.

-Gran placer, pequeñina.

-No soy pequeña.

-Sí lo eres.-Hizo una pausa.- No soy moreno.

-Sí lo eres.

Miré hacia arriba.

-Te gusta lo que ves.

-Si te refieres al árbol, sí.

-Si pudiera, me quedaría a vivir aquí.

-Y yo contigo.

Me miró sonriendo, con su típico brillo en los ojos verdes. Oh, Dani. Sus ojos me hacían ver cosas buenas. Me transmitían seguridad, amor. Una especie de amor que yo no conocía. ¿Amor de amigos? No sé, pero eso era lo que yo creía ver en esos ojos.

-Me alegro que lo dijeras tú, te hubiera arrastrado hasta aquí. Sería muy aburrido vivir sin tus constantes rabietas.

-¡Yo no me enfado siempre!

-Yo no he dicho eso, pequeña rabiosa. ¡Grr!- Hizo un zarpaso como si fuera un tigre. Amo los tigres, y él lo sabía.

-Mmmm... Mi trigre morenito.

-¿Trigre?- Dijo divertido.

-Sí, trigre.

Se quedó callado un momento, sin apartar la bella sonrisa de sus labios.

-¿Quieres quedarte aquí, conmigo?

-Siempre- cerré los ojos y me acurruqué en su pecho. No lo vi, pero supe que tenía una de sus inmensas sonrisas de voy-a-hacer-que-te-dé-un-infarto.- ¿Qué? ¿tú no duermes?

Su sonrisa de hizo mayor, si eso era posible. Es increíble cómo Dani me hacía ser bipolar, de llorar a... esto.

-Por supuesto, señorita. Recuerda.

-¿El qué?

-Te secuestraré si te vuelves a acercar a ese hijo de...

-¡Dani!- Le pegué en el hombro. Cerré los ojos de nuevo mientras él se acariciaba su dolorido hombro.- Sí, secuéstrame.

-Con mucho gusto. Ahora, a dormir.

-A sus órdenes, capitán.

-Te quiero, pequeña.

-Y yo, morenito.

Cerré los ojos. Dejádome llevar por el sueño y por Dani, era cómodo.

***Fin Flashback***

No... ¡No! Ya perdí a Dani. No puedo perder a Zayn. No puedo.

No puedo perderlo, y ni siquiero lo tengo.

15 mar 2013

Capítulo 29




[Narra Zayn]


Parecía tan indefensa. ¿Por qué le da tanto miedo la oscuridad? ¿Quién es Él? ¿Qué le habrá pasado? ¿En qué estará pensando?
Esta chica tiene demasiados secretos y pienso averiguarlos.

-La luna.- Dije mirándola observar de dónde provenía aquella hermosa luz que hacía que sus bellas facciones resaltaran.
Ella no contestó. Solo cerró los ojos y vi como una lágrima atravesaba su pequeño rostro.

-¿Qué ocurre, _______?

Ella dejó de observar la luna para mirarme a mí y colocar su dedo en mis labios.

-Eso ya no importa.- Susurró.

Bajé la mirada hasta sus labios, ligeramente rojos debido al calor que había allí dentro. Mi mente me pedía a gritos que la besara, pero ella estaba débil, indefensa. Yo no me aprovecharía de ella. Nunca.
De repente, sus apetecibles labios se curvaron dejando ver sus dientes blancos. ¿Llora y sonríe al mismo tiempo?

Cuando me quise dar cuenta, los mismos labios que hace nada quería besar, se encontraban a centímetros ¿Qué digo? milímetros de los míos.
Mi corazón ganó la batalla.
La besé, la besé con toda la pasión que tenía guardada desde que la vi en aquella puerta justo antes de que me la cerrara de golpe. Nuestros labios encajaban a la perfección, llenando el vacío que había en mi boca.
¿Qué sentí durante el beso?
Sentí que flotaba, ya nada importaba. Sentí que volvía a vivir, a sentir.
No quería dejar de soñar, no quería dejar de vivir, y eso significaba no dejar de besar a ________.

Espera,... ¿Qué estoy haciendo? No hago nada malo, los dos somos mayores de edad, creo. ¿Qué más da? solo estoy besando a la persona que me gusta. ¿Qué? Acabo de decir que me gusta ________. Vale, lo admito. Me gusta.
Sí, mundo, me gusta ________.

Cuando el beso acabó, caí de golpe en la realidad. Una mala caída. ¿Qué he hecho? Ella estaba inofensiba, débil. Me he aprovechado de ella. Joder, Zayn ¿En qué estabas pensando?

-Perdón, _________, yo no quería. Fue un impulso, lo siento, yo...-

Me interrumpió uniendo nuestros labios otra vez. Volví a flotar, volví a vivir. Volví a sentir aquellas mariposas que inundan mi estómago. Pero no eran mariposas, más bien eran águilas peleando.
Nunca... (Admítelo Zayn) Nunca me he sentido tan bien.

En medio del beso sonreí, esto estaba tan mal pero se sentía tan bien... ¿Por qué todo lo malo resulta tan bueno? Por ejemplo, el chocolate, la comida basura... Los besos de ________.
Mi sonrisa provocó que ________ sonriera también y soltara una pequeña carcajada. Música, una hermosa melodía. Esa risa provocó que yo me riera. Y ella volvió a reír, y luego yo, y depués ella. Total, que parecíamos sicópatas riéndonos en el suelo. En un acto reflejo, me coloqué encima de ________.
Ella paró de reírse y yo también.

-Sabes tan bien...- Le dije dándole pequeños besos por el cuello y subí lentamente provocando gemidos que me rogaban que siguiera, hasta llegar a sus sabrosos labios.

-Siempre he querido saber a qué sabes tú.- Respondió con los ojos cerrados.

-A mí todavía no ne queda muy claro a qué sabes.-

La miré arqueando un ceja y eso provocó la risa de ________. Risa que callé con un beso.

Me podría acostumbrar a esto.

*

-Zayn, esto está muy oscuro.

-Tienes miedo.

-¿Eso es una afirmación o una pregunta?

-Afirmación.

Ella no dijo nada, solo me miró y rodó los ojos. Luego encogió las piernas y puso su cabeza en ellas.

-¿Que te pasó?

-¿Cuándo?- Dijo levantando la cabeza.

-¿Por qué te da miedo la oscuridad?

-No deberías saberlo.

-¿Por qué?

No dijo nada, volvió a esconder su cabeza en sus piernas.

-¿Tan malo fue?

No contestó, pero oí sollozos de su parte. La abracé

-Tranquila, ya pasó.-

Se levantó y me miró con desprecio.

-¡No! ¡No pasó! ¡Tú no sabes lo que pasó! ¡Tú no sufriste lo que yo sufrí! ¡Tú no sentiste lo que yo sentí! ¡Todas las noches se repite! ¡Todas las noches viene y me hace daño! Todas las noches, Zayn... todas... Zayn, Y Él ya no está, ya no me puede proteger... Dani...- Esto último lo dijo casi en un susurro, volvió a su posición inicial. Su cabeza sobre sus piernas.

¿Qué le pasó? ¿Le maltrataron? ¿Le pegaron una paliza? No puede ser, es una chica demasiado dulce, demasiado risueña. ¿Dani? ¿Quién es... Dani? ¿Le hizo algo a __________? ¿Mi _________? Lo mato, juro que lo mato.
Estuvimos en silencio largos minutos, que para mí fueron una eternidad. Observándola, viendo cómo lloraba y sin poder hacer nada. Estaba lleno de impotencia. Nunca me había pasado nada de esto con nadie. Nadie me había gritado como ella lo acababa de hacer. Nadie era como ella, en todos los sentidos. Ella era única. Si supiera que cada segundo me gusta más...


-Zayn... Por favor, déjalo como está. Ya no puedo cambiar nada, voy a estar así toda mi vida.

-No, si me lo dices...

-¿Y de qué me sirve que te lo diga?

-...te podría ayudar.- Terminé la frase.

-Nadie me puede ayudar ya. Siempre viene. No está, pero sigue viniendo. Siempre ocurre lo mismo.

Me acerqué a ella y la tomé de las manos.

-Cuéntamelo.

Ella fue a hablar, pero se calló. Pensé que me lo iba a decir pero me equivocaba.

-No, no te lo voy a decir. No me puedes ayudar, nadie puede. Estoy sola en esto. Me da igual lo que pienses al respecto. Hasta ahora nadie lo sabe y va a seguir siendo así.

Cabezota, terca, orgullosa,... Perfecta.

Me levanté y me senté en la cama. Aún no habíamos salido de allí. La habitación es hermosa pero creo que _________ se está cansando se estar aquí. Está tirada en el suelo.

-Zayn.- Me miró- Te lo diré, pero déjame salir.

-Primero dímelo.

Cogí mi móvil y gravé lo que decía. No sé por qué lo hice, pero lo hice. A lo mejor quería sentir su voz cuando no estuviera o, simplemente, quería ver cómo era su historia y, de algún modo, vivirla con ella.

-Ok.

*Español*

-Pues, resulta, que el día que se murió mi mejor amigo, Dani, me fui a un callejón oscuro y un tipo me encontró y me violó.-

No entendí nada pero me quedé mirándola hablar como un estúpido, estaba tan sexy hablando, supongo que español, he oído a Niall hablarlo varias veces, sé diferenciarlo.-

-Desde ese día, por las noches vuelve a venir. Vuele a morir Dani y yo, sigo sufriendo todos los días lo mismo.

*Inglés*

-¿Qué? - Le dije cuando acabó mi trance. Paré la reproducción y, por suerte, no se enteró. Habla tan bien en español. Se oye tan bonito.

-Ya lo dije, que no lo entendieras no es mi problema. Ahora, déjame salir de aquí.

-Nunca te dejaré, pase lo que pase, nunca te dejaré marchar.

Eso sonó un poco obsesivo. Da igual, que le quede claro que me gusta. Ella me miró con una sonrisa traviesa y arqueó una ceja haciendo una mueca, se podría decir que una mueca muy sexy, demasiado.

No me tientes, pequeña.

Sonreí de lado y la oí tragar ruidosamente. La pongo nervioso, amo saber eso. Me acerqué a ella, a cada centímetro eliminado oí mi corazón aumentar sus latidos. Sí, definitivamente la quería.

8 mar 2013

Capítulo 28




[No puedo ser Superman pero por ti seré Superhumano.]




Me ayudó a levantarme y me sonrió. Yo lo intenté imitar pero me salió una mueca bastante rara. Caminamos mucho por aquella calle. Se veían nuestras sombras alagándose cada vez más, cosa que me ponía nerviosa, eso significaba que se haría de noche pronto.
Vendría aquel hombre malo a hacerme daño otra vez.
El frío se empezó a notar, mucho de golpe. Me crucé de brazos intentando tapar mi cuerpo lo más posible. Comencé a temblar. Mis dientes se chocaban provocando ruiditos que Zayn oyó.

-Toma.- Me tendió su chaqueta.

-No puedo aceptarla.-

-Sí puedes, estás temblando.-

-Pero no lo haré. Tú también tienes frío.-

-Pero tú más. Yo puedo resistir.-

Después de una larga pelea decidimos mitad y mitad. Puso su musculoso brazo izquierdo en una manga de la chaqueta y dejó libre el otro para que yo pusiera mi brazo derecho. Eso hacía que estuviéramos pegados, MUY pegados.
No estaba cómoda, tampoco incómoda. Me gustaba estar así con él, estaba muy calentito.
Yo no le miraba a los ojos, me daba verguenza. ¿Y si a él le incomodaba estar así conmigo?
Mis pensamientos se desvanecierom cuando noté una mano entrelazar sus dedos con la mía. Era Zayn. Yo tenía las manos frías, heladas. Las de él estaban a temperatura normal pero para mí normal ahora mismo eran calientes.
Me encantaba estar así con él, callados, disfrutando de la compañía del otro. Antes de que pudiera darme cuenta era de noche. Al ver cómo la oscuridad nos alcanzaba, undí mi cabeza en el pecho de Zayn. El me correspondió poniendo su brazo libre alrededor de mí. Estuvimos así un largo tiempo mientras caminábamos.

-¡_________! ¡Mira!- Dijo Zayn haciéndome abrir un poco los ojos.

-¿Qué?- No levanté la cabeza, el miedo podía más.

-_______, ¡Una casa!-

-¿QUÉ?- Levanté la cabeza bruscamente. El cielo estaba oscuro, solo había una luz iluminando una pequeña casita. Miré a los lados, oscuridad. Sentí mi boca humedeserse, el mundo daba vueltas, vueltas, vueltas,... muchas vueltas. Zayn estaba mirándome preocupado. Me agarré más a su brazo.

-Zayn...Zayn, ayúdame. Va a venir, me va a hacer daño otra vez. Vámonos. Zayn, ayúdame.- Le decía llorando mirándole a los ojos.

-No, _________, nadie va a hacerte daño.- Me abrazó. Los dos estábamos en el suelo.

-Sí, Zayn. Me va a hacer daño. Me va a doler otra vez. Voy a sufrir, Zayn, y a ti también te hará daño. Vámonos. Si nos nos vamos, vendrá.-

-¿Quién?-

-Él.

De repente, todo se volvió oscuro. Zayn ya no estaba, Dani ya no estaba. Volvía a estar sola. Volvían los putos recuerdos. Sola, sangrando, muriéndome. Después empecé a gatear y me conseguí levantar. Corrí, corrí por mi vida. Me estaba persiguiendo. Me alcanzaba.
Grité ayuda, rió.
Me alcanzó. Lloré, grité. Intenté huir pero me sujetaba muy fuerte. Me dolió.
Todo se volvió oscuro de nuevo. Una luz apareció de la nada, enfocando en una persona. Dani.
Corrí hacia él pero él corría en la otra dirección.

-¡Dani! Te quiero, ¡Vuelve! Te he echado de menos. Dani, por favor... Vuelve.-

Desapareció, el foco se apagó y detrás de mí apareció otro foco, apuntando a otra persona. Zayn.

-¡_________! ¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Estás cómoda?-

Zayn parecía preocupado.

-Sí... estoy mejor. -No lo estaba.- ¿Dónde estamos?

-Desacansa.

-Pero...

-Por favor.

-Vale.

No estaba muy de acuerdo con la idea, no recordaba nada... excepto a Zayn cogiéndome en brazos. ¿Por qué?
Estaba en una casa que no conocía. En una cama. El viento empezó a soplar muy fuerte moviendo las ramas de un árbol que estaba en la ventana provocando ruidos que daban miedo.

-Zayn, ¿Estás ahí?-

-Sí.-

-¿Dónde?

-En el suelo.-

Hubo un silencio. Intenté dormir, pero volvían todas esos recuerdos.

-Zayn...-

-¿Sí?-

-Tengo miedo.-

No me respondió, pasaron unos minutos. Pensé que se había ido, que le había dado asco o algo por el estilo. El miedo me atrapó hasta que sentí sus brazos atraparme en un abrazo y sentí como se acostaba a mi lado.

Sonreí.

*

No sé cuánto tiempo me quedé mirándolo dormir. Quizá minutos, quizá horas. No me importaba.
Ya se había hecho de día pero no tenía ganas de despertarlo. Estaba guapísimo así, se veía adorable, inocente. Perfecto, como siempre he soñado.

-Mmmm... ¿________?- Abrió los ojos.

-Síp.

-¿Por qué no me despertaste?

-Me dio pena. Zayn... ¿Ayer qué pasó?

-Dijiste que te iban a hacer daño.-Hizo una mueca.- ¿Te da miedo la oscuridad?

-No es eso.

-Entonces ¿qué es?

-Nada.

-¿Nada? ¿Tú lloras por nada?

En ese momento una música empezó a sonar. Zayn cogió algo de su bolsillo.

-¡¡ZAYN, TENÍAS EL MÓVIL!!

-Eso parece.

-¡¿Eso parece?! ¡Podíamos haber llamado a alguien y que nos viniera a buscar!

-¡No me había dado cuenta!

Me alejé de él y fui hacia una puerta, me asomé y vi una especie de cocina. Me estaba muriendo de hambre. Abrí uno de los cajones y saltó una rata gigante.

-¡Aaaaaaaaaaah!

-¿Qué pasa?- Llegó Zayn

-Zayn, vámonos de aquí.-

-No me digas que también le tienes miedo a eso.

-¡Era una rata gigante!

-_________, eso es un gato.

Miré a donde me señaló y vi a un gato negro. Era muy grande. Le miré y él se empezó a reír. Rodé los ojos.

-¡Cállate!- Le pegué en el brazo. Pero el siguió riéndose.

-Zayn... ¿Quién te llamó?

-Harry para ver si estábamos bien. Dijo que era una estrategia suya todo esto, pero eso no lo entendí.- Se puso la mano en la cabeza, pensando.

¡Eso lo explicaba todo! La converzación de Pau con Harry por teléfono, que se fueran y nos dejaran solos... Todo.

-¡Eras tú!

-¿Qué?

-Nada.

-¡Dimeee!

Me quedé pensando, le haré sufrir.

-Mmm... lo pensaré.

-Ok...¿Ya lo pensaste?

-Si y... ¡no!

-Mala persona.

-Lo sé y me encanta.

Me sonrió y se fue hacia los cajones que había en la cocina, yo me quedé donde estaba, no vaya a ser que me salte otro gato gigante. Supongo que fue a buscar algo de comer.

-________, ¿Tienes hambre?

-sí

-He encontrado chocolate. Te gusta ¿verdad?

-¿A quién no le gusta el chocolatre? ¡Dame!

Él solo sonrió y me entregó la tableta, no sin antes coger él unos cuantos cuadraditos. Yo me comí unos 4 o 5.
Mientras comíamos, Zayn me miraba devorar el chocolate y se reía. Yo seguía comiendo.

-Zayn Javadd Malik, ¡deja de mirarme comer!-

-¿Cómo sabes mi nombre completo?-Le miré obvia

-Zayn, lo sé todo sobre ti.

-Eso me intimida.- Me miró con "miedo", claramente, estaba actuando.

-Millones de chicas saben todo sobre ti.

-A veces se me olvida que soy famoso, suele cansar.

-Creo que te entiendo.

- En este tiempo que... he estado contigo, se me ha olvidado. Por favor, no me trates como un famoso.

-Lo intentaré

-Gracias.

-Es que si te tratara como un famoso te estaría...

-No quiero saberlo.- Me interrumpió.

-Mejor, no te gustaría.

Él me miró asustado y yo me reí. Me fui de la cocina para explorar la casa. Estaba abandonada para la habían dejado en buen estado y con casi todos los muebles pero estaban llenos de polvo y sucios. La verdad era una casa bonita y bastante grande. Pasé por un comedor que estaba al lado de la cocina. Era espacioso y muy bonito, estaba decorado con colores beys y muebles de madera elegantes. Pasé mi dedo por la mesa que había en el centro, debajo de una alfombra marrón. Enfrente había un cuadro de una señora ya mayor, parecía del siglo XVI. Pasé por una puerta que había en el centro y la abrí. Encontré un pasillo largo con puertas cada pocos metros, todas de madera. Al fondo del pasillo había una mesita y otro cuadro de la misma señora encima. Todas las puertas eran iguales pero una me llamó más la atención. Tenía un papelito debajo de ella. Fui a donde estaba y cogí el papel.

Welcome to my little room.

Se podía leer pero no muy bien, era letra de niño pequeño. Abrí la puerta y me enamoré de lo que vi. Era perfecta, única.

-Wow- Dijeron detrás de mí y di un pequeño saltito. Se rió.- Tranquila soy yo.

-Me alegra saber eso.

Entré en la habitación y fue como en las películas, como si me metiera en una casita para niñas.



Zayn entró detrás de mí.

-Me encanta este sitio.-Dije mirando a Zayn

-Es...

-Precioso.- Completé

Me adentré más en la habitación hasta llegar a una pequeña casita de muñecas. Me senté delante y la observé, cada detalle, era hermosa.



Zayn se sentaba a mi lado y me miraba fijamente. Yo me giré y le miré como él a mi.
Estar con Zayn en este lugar era lo mejor que me pudiera pasar. Me gusta Zayn, me gusta mucho. No sé ya ni cuántos sentimientos ha podido despertar en mí esta noche. Desvié mi mirada a sus labios. Perfectamente besables.
Se acercó a mí. Cada vez más cerca. Me asusté un poco, pero después me fui relajando. Cuando ya creí que me iba a besar cerré los ojos pero no hubo beso, susurró a mi oído.

-Me gustaría quedarme más aquí. Amo esto.

-Es precioso el lugar.

-No me refiero al lugar.

Con los ojos cerrados me abracé a Zayn, casi lo estrangulo. Dani... esto me recordaba mucho a él.

***Flashback*** (7 años)

-¡Que lo habra, que lo habra, que lo habra!-

-¡Ya voy! ¡Es difícil!- Me quejé.

Cuando conseguí quitar el papel de regalo que tanto me molestaba, encontré el regalo que más quería en todo el universo. Una casita de muñecas.

-¡Dani!- Le di muchos besos.- ¡Me encanta! ¿Cómo lo has sabido?

-No parabas de repetirme lo mucho que querías esa casita, además, así podremos jugar juntos.- Dijo con una sonrisa.- Feliz cumpleaños __________, ahora sí tenemos los mismos años.

Contó con los dedos de una de sus manos, los que yo cumplía y él ya tenía. Hasta ahora no me había dado cuenta de que la otra mano la tenía detrás se su espalda.

-Te tengo otro regalo.-

-¿El qué?-

Sacó de sus pequeñas manos una flor, con la tierra y las raíces incluidas pero, en definitiva, era una flor. Yo fui corriendo y la puse en un vasito lleno de agua. Luego, volví a donde estaba Dani.

-¡Dani, te quiero!-

- ¡Y yo a ti!

Me abrazó, aunque estuviera lleno de tierra era bastante agradable ser abrazada otra vez más por mi pequeño Danielín. Me abrazó con todas nuestras pequeñas fuerzas juntas. Desde ese día me prometí no enfadarme nunca con él. Él era mi vida, sin él ya nada tiene sentido.

***Fin Flashback***

-¿En qué piensas?-

-¿Qué? Ah... en nada.-

Me miró extrañado pero desvió la mirada hacia la casita.

-Perdón, Zayn... Son recuerdos que... tengo a veces y me vienen de repente.

Él solo asintió con la cabeza. Creo que estaba molesto. Me giré y vi el reloj, las 7 y media. ¡¿Por qué pasa el tiempo tan rápido?! Ya era casi de noche. Sin darme cuenta se volvió todo oscuro. El miedo me empezó a crecer. El pánico inundó mi cuerpo. Solo había una luz, una pequeña luz que iluminaba mi rostro y el de Zayn.

-Za...Zayn...Ayúdame.-

-Se ha ido la luz, tranquila, no pasa nada.

Me abrazó. Cerré los ojos, pero no podía. Venían otra vez todos esos putos recurdos.
Empecé a llorar, ya me estaba acostumbrando a llorar. Los único sentimientos que habían en mí eran, dolor, tristeza, pánico, sufrimiento. Nada positivo.
Noté una mano pasearse por mi rostro. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.

-Zayn, no puedo.

-Todo va a estar bien, no te rindas todavía.

Alcé la vista para encontrarme con la perfecta cara de Zayn, mirándome preocupado. Sus ojos brillaban, en parte por la tenue luz que viajaba por su rostro, pero había otro sentimiento que no pude descifrar. Pena, tal vez. Miedo, o incluso ¿Amor? No, _________, no inventes. Él nunca querrá a alguien como tú.
Él es Zayn, Zayn Malik.

-No soy tan fuerte como todos piensan.- Le dije mirándole directamente a los ojos.

-No, porque eres más fuerte de lo que todos, incluso tú, puedan pensar.

Sonreí. La luz se volvió a encender, no le dimos mucha importancia.

-Eso no es cierto, Zayn.

-Eso sí es cierto,________- Dijo poniendo mi voz.

-¡Oye! -Le pegué flojo en el brazo.- Qué mal me imitas.

Él sonrio, una de sus perfectas sonrisas. ¿Me muero o no me muero? E ahí la cuestión. Y en un rápido impulso me miró a los ojos.

-Lloras, sin un motivo aparente. Te da miedo la oscuridad. -Con cada frase que decía se acercaba más a mí.- Piensas que va a venir alguien a por ti, a hacerte daño. ¿Qué te ha pasado? ¿Tanto has sufrido?

-Zayn, yo... no puedo decirte nada.

-¿Por qué?

-No puedo.

-Puedes, pero no quieres. Confía en mí, te puedo ayudar.

-No lo creo.

-Yo no pienso lo mismo.

-Zayn, déjalo. Ya está.

-No, no está. No te voy a dejar irte de esta casa, cuando me dejes ayudarte, te dejaré marchar.

-¡Eso es injusto!

Se levantó de la cama y se dirijió hacia la puerta de madera en la que acabábamos de entrar. Palpó la parte de arriba de la puerta, y yo, sin enterarme de nada.

-¡Bingo!- Dijo con una cosa metálica en la mano.

-¿Qué haces? ¿Qué es eso?

Introdujo la cosa metálica en la ranura de la puerta, era una llave. Mierda.
Me levanté de la cama corriendo y me abalancé sobre Zayn, demasiado tarde. Ya había puesto la llave dentro de sus pantalones.

-¡Joder, Zayn! ¡No pienso cojerla de ahí!

-¿Por qué crees que se me ocurrió ese sitio?

-Imbécil.

Me di la vuelta de brazos cruzados y me volví a sentar en la cama.

-No te enfades...

-Sí me enfado...

-Boba.

-Idiota.

-Tonta.

-Estúpido.

-Preciosa.

-¿Qué?

-¿Eh? ¡Ah!... Dije... ¿Imbécil?

-Tsss, ni siquiera sabes mentir.

-Sí que sé, mira; Estás muy guapa hoy.

-¡Gilipollas!- Le pegué entre risas.

Se sentó en la cama a mi lado. Me alejé de él más, pero volvió a acercarse. Y susurró en mi oído.

-No mentía, estás muy guapa.


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Y este super capi es por tantísimos comentarios en el capi anterior;) Ya saben, ¡AGREGUEN EN TUENTI! y... LAS AMO :3

1 mar 2013

Capítulo 27



[Protégeme.]




Se alejó sonriendo y abrí los ojos. No había olvidado mi carta.

-_________- Me sacudieron.-¡__________!

Me sobresalté y di un salto. Miré a Pau enfadada y los chicos se empezaron a reír. ¿Cuánto tiempo llevaba mirando a Zayn?

*Inglés*

-¿Nos sentamos?- Dijo Pau

Asentimos. Nos sentamos en aquellos lujosos sillones rojos. Pau y Harry se sentaron juntos en el sillón de enfrente y los sillones no es que fueran muy grandes, solo cabían dos personas en cada uno y, claramente, Pau se sentó al lado de su novio por lo que a mí y a Zayn nos tocó estar juntos. Creo que lacara se me iba a explotar de lo roja que me había puesto. Hubo un silencio incómodo unos minutos hasta que Harry habló.

-¿Entonces eres Directioner? ¿Cuál es la canción nuestra que más te gusta? ¿Tienes pósters? ¿Me dejarías verlos?- Dijo atropelllando las palabras.

Nos empezamos a reír, él puso cara de confusión y eso hizo que nos riéramos más y él acabara uniéndose a nuestras risas.

-Pues verás, soy Directioner desde hace 2 años y medio.- Pusieron caras de asombro.- La canción que más me gusta es More Than This.- Sonreí tímida.

-Buena elección.- Dijo Zayn a mi lado que, hasta ahora, no le había oído hablar, sino en un susurro. Me sonrojé, nunca antes me había sonrojado tanto, ni tan seguido. A veces lo intentaba, pero no sabía cómo sonrojarme. Me temo que he aprendido gracias a la hermosa voz de Zayn. Era profunda y agradable. Era música con solo hablar.

-¿Y qué sientes al estar en frente de tus ídolos?- Dijo Harry y Pau le pegó un codazo. Yo solo reí.

-Pues, ¿la verdad? - Asintieron.- Creo que estoy durmiendo, uno de mis mejores sueños.

Ellos sonrieron. Harry se levantó para abrazarme y Zayn se acercó para lo mismo.

Mis ídolos estás aquí, conmigo, en la misma habitación, hablándome. No me lo creo ¿Esto es verdad? No me iba a pegar para comprobarlo, y menos ahora, sería un poco estúpido. Me dejé llevar por mi mejor sueño. Los abracé con todas mis fuerzas. Al principio se sorprendieron, ni yo misma me esperaba mi reacción, pero después se pegaron más a mí y, claro, yo estaba alucinando.

-No, pequeña. No estás soñando.- Dijo Zayn en mi oído provocádome estremecer. Solo Dani me había llamado pequeña, hasta ahora. Me agarré de ellos con más fuerza mientras lloraba.

Cuando nos separamos me quité las lágrimas y sonreí, a mis ídolos, a la vida, por quererla tanto en estos momentos. No creo en el karma, pero si existiera, me estaría devolviendo los llantos de pánico por unos de alegría. Sonreír, no paraba de sonreír.

-Acabas de confirmar que erse Directioner.- Dijo Harry con una sonrisa de oreja a oreja, enseñando sus hermosos hoyelos solo antes apreciados por mi en revistas y pósters. ¿Guapos? Palabra demasiado insignificante para describirlos. Harry puso cara seria- Pero aún te falta una pregunta, ¿Tienes pósters nuestros?

-¿Qué Directioner no tiene póters de One Direction?- Le pregunté respondiendo a su pregunta. Él volvió a sonreír.

-Nos quedamos callados por unos minutos, pero esta vez no fue un silencio incómodo. Zayn me miraba de reojo, y yo a él. Pau y Harry se daban miraditas cómplices, sonreían y nos volvían a mirar, después, repetían el procedimiento. Pero el silencio desapareció por un rugido.

-¡Creo que alguien tiene hambre!- Dijo Harry dándole un beso corto en los labios a Pau.

-Sí, vamos a comer algo, por favor. Que si no me muero y eso a Harry no le gustaría.- Le devolvió el pico.

-Para nada.- Dijo Hazza.

Nos levantamos todos del sillón y rocé mi brazo, sin querer pero lo agradezco, de Zayn. Noté una corriente eléctrica recorrer todo mi cuerpo. Él me miró, yo le miré. Nuestros ojos conectaron, saltaron chispas. Nos quedamos unos cinco segundos así, menos de lo que yo hubiera querido. Harry le llamó y aparto la vista un segundo después, o lo miró inmediatamente desde que lo llamó.

-¿Qué pasa?- Preguntó Zayn a Harry

-¿Dónde comemos, bad boy?- Me reí ante aquel comentario, sabía que lo llamaban así, pero nunca me imaginé oírlo en persona. Suena más divertido.

-No sé.- Se giró a mí.- ¿Has ido a Nando's?

-No he podido, llevo poco tiempo aquí.- Asintió, sonreí.- Pero siempre he querido ir.

Él sonrió y nos abrió la puerta dejando pasar a la parejita feliz primero y después a mí.

-Pues hoy irás.- Dijo antes de que pasara a la calle.

Harry, que estaba abrazado de Pau delante de nosotros, se dio la vuelta para hablar.

-¿Vamos con mi coche?-Pau le dio un codazo

-¡Nando's no está tan lejos, vago! Vamos caminando.

Le dio un beso y reanudaron su marcha. Caminamos bastante, no sabía por dónde nos estábamos metiendo, pero tampoco me importaba. Zayn estaba demasiado cerca como para pensar. ¿Me está gustando? Siempre me ha gustado pero, ¿Gustar?...¿Amor? No, no llega a tanto. Cada vez Pau y Hazza andaban más deprisa y a Zayn a mí nos costaba cada vez más seguir su paso. Casi estábamos corriendo. Me estaba cansando. Miré el móvil. Las cuatro no es hora de correr. ¡¿Las cuatro?! Qué tarde se ha hecho, pero no creo que nos vayamos de noche.. Como por un impulso dejé de "correr" y Zayn hizo lo mismo al mismo tiempo. Solté una pequeña risita. Cada vez Pau y Harry estaban más lejos, pero los teníamos a la vista.

-¿Te gusta Londres?- Me preguntó de repente, cuando ya nos habíamos calmado un poco por correr tanto.

-Me encanta.- Sonreí mirando al frente.- Siempre he soñado con vivir aquí. Últimamente todos mis sueños se están cumpliendo.

Rió

-Eso parece, chica afortunada. ¿Has subido al London Eye?

-No, todavía no.

-Tienes que subir, es todo impresionante desde allí.

-Me lo imagino.- Sonreí. Nos miramos otra vez. Nuestras miradas volvieron a conectar. Es mucho más guapo en persona que en los pósters. Sus ojos destacan por sus hermosas pestañas y sobre todo, su hermosa cara. Realmente, este chico no me lo esperaba tan... sexy.

Llevábamos bastante rato caminando y hablando de tonterías, pero hablámos, que es lo importamte. El tiempo se pasaba volando con Zayn al lado. Ya había perdido toda la vergüenza, como si fuera mi amigo de toda la vida. Y Zayn. Zayn era un chico tímido al principio pero cuando se soltaba... era Zayn. El de los video diarios, el de los conciertos, el de los video clips.

-_________ ¿No habíamos visto ese árbol antes?- Me preguntó confundido.


-No seas ton...-Vi el árbol que habíamos visto hace... ¿media hora?- emmm, ¿Estamos andando en círculos?

-Eso parece.- Desviamos la mirada y no encontramos ni a Harry ni a Pau. Ni a nadie.- ¿Y la parejita feliz?

Estábamos en una carretera un tanto extraña, no pasaban coches, ni personas y el sol ya se estaba despidiendo.

-H no, nos abandonaron en medio de... ¿la nada? ¿Cuánto llevamos caminando?- Ya estaba perdiendo los nervios y por mi tono de voz, hasta yo lo noté.

-No lo sé, tranquilízate, __________, no pasa nada.-

-Pero Zayn, está anocheciendo. Yo... no, no puedo quedarme. ¡Vámonos! No... no puedo ¡¡Vámonos!!- Estaba aterrada, se me habían venido todos los recuerdos de aquella oscura noche a la cabeza. Empecé a llorar. ¿Y si venía otra vez a por mí? ¿Y si me volvía a hacer daño? Y lo peor... ¿Y si le hace daño a Zayn para llegar hasta mí?

-Mierda, ¡mierda! ___________, ¿Qué ocurre?- Me abrazó, me sentí bien, demasiado. Pero cerré los ojos y pensé. Odio pensar.
¿Y si me ve? ¿Y si aparta a Zayn de mi lado? ¿Y si le hace daño? ¿Y si... le mata?
El miedo volvió a aparecer.

-Vámonos Zayn... se hace de noche. ¡No, no! ¡Zayn, vámonos! ¡Va a venir!- Desesperada, me separé bruscamente de él y fui corriendo hacia la nada. Intentando huir de los recuerdos. De él.

Zayn me cogió del brazo y me tiré al suelo, instintos. Puse mis manos en mi cara y lloré.

-¿Quién vendrá?- Por su tono de voz supe que estaba preocupado.

-No, Zayn. Por favor... Ven-drá y me ha-rá su-frir o-tra vez- No se me escuchaba. Hablaba entre cortada, pero mientras él me entendiera, me daba igual.

-Tranquila, no te harán daño. Nadie te hará daño.- Se tiró al suelo conmigo y apartó mis manos de mi cara para mirarme directamente a los ojos.- Nunca.

-¿Me lo prometes?- Como una niña pequeña, llena de ingenuidad, le pregunté. No pude evitar mirar aquellos ojos color miel penetrarme con la mirada, cosa que yo también hacía. Seguramente estaría horrorosa, con los ojos llenos de lágrimas, rojos e hinchados. Pero no me importaba, nada importaba ya. Solo él.

-Te lo prometo.-