6 may 2013

Capítulo 34




-Entonces... ¿se besaron?

Preguntó Pau acomodándose en mi cama con Disney en brazos.

-Mmm...

-¿Eso qué significa?

-¿Me dejarás en paz?

-Te lo prometo.- Dijo levantando el dedo meñique.

Yo solo reí ante su infantil comportamiento.

-Pues sí, nos besamos... ¿contenta?

Pau dio un salto en mi cama mientras movía las manos rápidamente abanicándose la cara. Yo reí, esta chica puede conmigo.

-¡Ah!- se volvió a sentar.- Y, ¿besa bien?

-No está mal.

¿No estaba mal? ¡Estaba genial! Me recordaba a el último beso con Dani... Pensar en ello me revolvio el estómago. Zayn, besaba bien, vale. Pero eso no se lo diría a Pau, no quería que se pusiera a hacer lo que hacía antes o cosas peores, como correr en círculos o hacer la croqueta. Ella es capaz de hacer cualquier cosa.

-Sí, seguro que te encantó. Pero mira a ver, que yo quiero ver mini-zayns y mini-______s corretear por el suelo de mi casa mientras Hazza y yo nos besamos apasionadamente y... -Dijo acariciando la cabecita de Disney mirando a mis pósters (mirando a Harry) con ojos soñadores.

-Siga soñando, señorita Styles.

-¡No sueño! Solo miro el futuro dentro de unos años, meses, días,... No, días no. Los bebés no nacen en días ¿verdad, Sñrt. Malik?

-¡Cállate!

Le pegué un pequeño codazo.
Ella rió.


-¡No niegues lo inevitable! ¡Todos sabemos que acabará ocurriendo!

-¡No!

-¡Sí!

-¡No!

-¡Sí!

-¡Pues te pego!

Me abalancé encima de ella haciéndole mis famosas "cosquillas hasta la muerte".

-¡Paaaaaara! ¡Stoooop! ¡Detenteeee!

Suplicó, yo reí, gracias a su risa contagiosa, como si no hubiera mañana.

"Hola, ______ ¿Qué tal lo llevas? Bueno, ¿quieres que te cuente alguna otra cosa? ¿Recuerdos? Siempre te los cuento. Parece que te gustan, la última vez te vi sonreír. A veces quisiera meterme en esa preciosa cabecita tuya y saber lo que piensas. Eres muy misteriosa ¿sabes? Esa es una de las muchas cosas que me encantan de ti. ¿Quieres que te cuente cuando le tiraste el refresco por encima a aquella chica que no paraba de mirarme? Buff, eso fue muy grande, _____, épico."

Pero mi risa se fue apagando poco a poco. ¿Acababa de hablarme Dani? ¡Acababa de hablarme Dani! Aturdida, me levanté, dejando a Pau más aturdida aún. Me dolía la cabeza y las piernas me temblaban.
El recuerdo me vino a la mente casi al mismo instante. Un flashback.

***Flashback*** (16 años)

-Dani, como no deje de mirarte te juro que...

-¿Qué? ¿Quién?- preguntó aturdido despegando la vista de su hamburguesa de queso.

-Ay, Dani. Qué ingenuo eres.- Le señalé a la rubia, que no se había inmutado cuando la señalé de lo atontada que estaba con Dani.

-Ah, esa... ¿Y qué hace mirando mi comida?

-¡Dani!

-Sí, sí, ya sé que está muy rica pero yo solo la comparto conti...

-¡Dani, que te está mirando a ti!-

Se señaló.

-¿A mí, por qué?- Se miró la camisa -¿Me manché la camisa o algo?

-Uff, Dani. No sirves para las mujeres.

Me miró pícaramente, ya sabía por dónde iba esto.

-Solo para una.

Sonreí.

-Idiota.

-Preciosa.

-Estúpido.

-Hermosa.

-Imbécil.

-Perfecta.

-Bufff, un poco más y te violo aquí mismo.- Bromeé.

Enarcó una ceja.

-No sería violación si la otra persona está dispuesta.

Reí y él sonrió después de guiñarme un ojo, pero paré gracias a que la rubia se había levantado de su asiento y se dirigía hacia aquí.
La miré todo el trayecto, era muy guapa. Alta, ojos verdes, rubia (teñida), piernas largas... ¿Qué hacía Dani sentado conmigo teniendo a esa Miss Universo correteando por el instituto?

La rubia dejó una servilleta dada la vuelta delante de Dani y este la cogió.

-¿Qué es esto?- Le dio la vuelta a la sevilleta y se vio escrito "Jenny: 674823749. Llámame, guapo ;)"

La ira me pudo, ¿qué hacía esa teñida coqueteando con MI Dani?

Me levanté y grité.

-Jenny, Dani no está ni estará nunca interesado en una Barbie hueca de plástico y teñida como tú.- Toda la cafetería empezó a gritar: "Uuuuh" Cogí mi bebida, me aproximé hacia ella y se la tiré por encima.- No te acerques a él, puta.

Ella se quedó en el sitio que la dejé, estática, paralizada. ¿No te lo esperabas, eh?

Desde atrás oí a Dani aplaudir. Me giré y le sonreí, me guiñó un ojo.


***Fin flashback***


-______... ¿estás bien?- Preguntó Pau con voz temblorosa.

Las rodillas me fallaron. Me caí al suelo. Había hablado, él me contaba los recuerdos que tenía. Él me hablaba y no me daba cuenta. Él siempre ha estado ahí y no me daba cuenta. Él siempre ha estado ahí para mí. El dolor de cabeza fue aumentando conforme a cuán aturdida estaba.

"Pequeña, ¿qué pasa?... ¡Enfermera!"

¿QUÉ?

-¿Dani?

Me tapé la cara con las manos intentando apaciguar ese insoportable y penetrante dolor. Era como un cuchillo rasgando mi rostro, mi cerebro. Un agudo pitido empezó a sonar. Me tápe los oídos con fuerza. ¡No se iba! Me rasgué la cara, tenía que parar eeste sufrimiento. Demasiado... dolor.
Mis ojos ardían. Tenía ¿miedo? pánico, terror.

-Has que pare, ¡Has que pare!

El pitido empezó a sonar más fuerte, más cerca, chirriando como si rayaran con las uñas una pizarra, pero más intenso. Desgarrador. Venido del mismísimo infierno.
Noté unas manos agarrarme y moverme. Después, todo se movió, todo daba vueltas. El.mundo se cayó y rebotó a mis pies.

"¿_____? ¡______! ¡¿DÓNDE ESTÁ LA ENFERMERA!?"

-¡Dani! ¡Ayúdame!

Mi voz sonaba en un susurro, un susurro atronador. Hasta a mí me dio miedo cómo soné. Me tranquilizó sentir la suave, pero firme, mano de Dani acariciar mi mejilla.

Pero eso no paró el dolor.

Mi cabeza palpitaba y no notaba las piernas. Como si no estuvieran. ¿Y si no estaban?
Intenté palparme el cuerpo por si faltaba algo, no lo sentía.

"Pi, pi, pi, pi, piiiiiiiiiii"

El pitido. Cada vez más lejano.

"¡Código azul, código azul! ¡Aparte, niño, déjenos hacer nuestro trabajo!

La voz de una mujer retumbó en mis oídos. El aire me faltaba, no me llegaba a los pulmones y respirar fue una de mis mayores preocupaciones, junto con sobrevivir.


"No, ¡¡NO!! ¡______, NO PUEDES DEJARME!"

-¡Dani! ¡Has que pare! Has que pare, has... has que... pare. Has... que... que... ¿Dani?

"______, quédate conmigo, por favor."

La cara de Dani apareció delante de mí, llorando. Son dos veces las que lo he visto llorar, ahora tres.

"¡Doctor, sálvela!"

"Haré lo que pueda, Daniel"


-¡Llámelo Dani!- susurré entre dientes, con ira. A Dani no le gusta que le llamen Daniel.
Él.Es.Dani.

Mi.Dani.

¿Dani ha vuelto? ¿Me van a alejar de él?
Quise levantar mi brazo, y acariciarle ese perfecto rostro. Esa cara con la que soñaba día y noche, lo ansiaba ver desde el accidente. ¡El accidente! ¿No se supone que está muerto!
Y qué hago yo...

Prometiste que nunca te irías, Dani. La cumpliste, pero yo no.

Mi Dani... no me ha dejado, no se ha ido.

Pero me voy yo.