14 jun 2013
Capítulo 35
[Recuerda quién eres y qué quieres.]
¿Dani? ¿Y Dani? La luz blanca justo delante de mí me aturdía y me molestaba. ¿Cómo se quita eso de ahí? Moví las manos intentando apagarla y estar en paz de nuevo. No se movían. ¡Vamos! ¿a qué esperan?
Intenté mover las piernas, nada. Me sentía entumecida y atrapada.
Atrapada dentro de mi cuerpo.
Pataleé y golpeé todo lo que quise. Nada, porque no podía moverme. Cansada de no poder hacer nada, miré a la luz y la examiné muy de cerca. Pronto aparecieron imágenes. Dani y yo montando en bicicleta.
Dani y yo en la playa.
Dani y yo viendo una peli.
Dani y yo riendo.
Dani y yo en los columpios.
Dani y yo besándonos.
Una lágrima se me escapó al saber que jamás podría verlo de nuevo. Le quería tanto...
Estaba enamorada de él, y me han costado dieciséis años en averiguarlo.
Amo a Dani.
La luz apareció de nuevo, pero más potente, más fuerte. Mis ojos ardían.
Vi el hermoso rostro de Dani e inevitablemente mu cara se iluminó. Estaba lejos, pero so corría llegaría a él y lo besaría hasta el fin del mundo. Sí, eso haría.
Pero mis piernas y brazos no respondían, lo intenté con todas mis fuerzas pero no respondían.
Grité su nombre pero no me oía.
Dani estaba sonriendo y hablándome, ajeno a todo lo que me ocurría. Escuchaba pequeñas frases que me decía como sus típicos "Te quiero" que me hacían enloquecer.
De repente, la luz se volvió más potente, más luminosa que antes pero en la mitad la tapaba una sombra alargada. Una sombra que poco a poco se fue haciendo más conocida para mí.
Dani.
-Eres increíble, pequeña, y no me cansaré de repetírtelo.
Mis párpados pesaban y acabé cediendo. Dormí tan bien, la primera vez desde hacía mucho tiempo.
-¿______? ¿Estás bien?
La luz se fue haciendo más nítida y oscura. ¿Qué hacía Zayn aquí? Pau miró hacia donde estaba mirando.
-Le tuve que traer. Pesabas mucho para traerte sola al sofá, él me ayudó a curarte. No parabas de patalear y él te tranquilizó.
-¿Y Dani? ¿Dónde está Dani? ¡Estaba justo en frente de mí!
Pau miró a Zayn y Zayn a Pau.
-Zayn ya me lo ha contado, _______. Siento mucho lo de tu amigo. No parabas de gritar su nombre.
-¡Él está vivo! ¡Quiero ir con él!
Zayn me agarró del brazo y se acercó lentamente, como si fuera a hacerle algo si hacía movimientos bruscos.
-_____, será mejor que te calmes, él no...
-¡¿Que me calme?! ¡Dani estaba conmigo! ¡Él no murió! - Nadie dijo nada. Completo silencio. Se miraron entre sí, miradas preocupadas. Compadecidas. - No... no, ¡No! ¡Dani sigue vivo! ¿Dónde está?
Los pensamientos de él muriendo, tan cortos como estrellas fugaces, bombardearon mi cerebro y después, me dormí.
La luz volvió a cegarme. Joder. ¿No pueden apagarlo y dejarme en paz?
Murmullos lejanos envolvían el ambiente y la mancha seguía ahí. Tranaformándose en algo... alguien. ¿Dani? Sí. Él está aquí conmigo, cuidándome.
Él me está protegiendo, porque él siempre me protege, ¿verdad?
-No puedo negar que incluso dormida estás preciosa.
Los murmullos se convertían en palabras, y poco a poco en frases que cada vez tenían más sentido para mí. Deseaba más que nada despertarme y poder hablar con él, demostrarle que estoy bien, que ya nada me duele. Pero dejaría de hablar y habla tan bien. Tan bien.
No quiero que deje de hablar. Dani habla mucho ahora. Él antes no solía ser así. Antes se escondía de los demás y me escondía con él. Yo iba detrás de él.
Suena tan bien cuando habla...
¿Qué estará diciendo? No lo sé. Solo logro entender frases sueltas. Frases que me dan pistas de lo que puede ser que me esté contando. Pero me da igual.
Habla tan bien...
La luz sigue quemando mis pupilas, pero no tengo los ojos abiertos. Eso demuestra lo fuerte que es esa luz. Y da de lleno en mi cara. ¿No se enteran que lo único que quiero es dormir? Hace rato que Dani no habla, pero la mancha sigue ahí. Ese mancha tan familiar, tan Dani. Esa mancha es Dani ¿verdad?
Sí. Es Dani.
No se ha ido. No se ha ido nunca, después de todo sigue aquí y no sé por qué. No le comprendo, lo único que sé es que si yo estuviese en su lugar haría lo mismo.
La luz se apaga al fin. No sé qué hora es. No sé qué día es. Pero sé que está oscuro, muy oscuro. ¿Será de noche? Puede ser. ¿Y Dani?
Los murmullos que se oyen desde lejos no me agradan tanto. Son chillidos. Agudos. Frunzo el ceño, que se calle ya.
Al instante mis oídos se dejan llevar por esa voz angelical que tanto conozco. Dani sigue aquí. ¿Y si es de noche? ¿Qué hace aquí de noche?
-Nunca me ha gustado el final de cuento de hadas, pero esta vez, me gustaría que pasase algo similar.
Dani. Es Dani, es su voz, estoy segura. Intento llamarle pero no sale nada de mi boca.
-¿Y si te beso, despertarás?
Despertaré, despertaré. Por favor, bésame.
-Qué locura, ¿no? Estoy loco. Por ti.
Silencio... y sueño.
-Déjame esperarte, _____. Permíteme esperarte hasta que regreses a mí.
Algo cálido acarició mis labios y al instante me dejé llevar y, con un último dolor en el pecho me dormí.
Cuando desperté había una gran luz iluminándome, pero no me dolió. No sentí nada.
-¿______, puedes caminar?
Zayn me cogió del brazo, me sentó en el sofá y él se sentó en frente, al lado de Pau. Para su sorpresa yo estaba perfectamente, no como aparentaba estar.
Ninguno me quitaba un ojo de encima, me daban hasta miedo. Tenían la mirada fija en mí y a cada sentimiento que pasara por mi.mente.
-Tenemos algo importante que decirte.
Comenzó Pau. Sus manos estaban en sus rodillas y estaba notablemente seria, al igual que Zayn.
-Vas a morir.
Espetó Zayn, Pau le reprendió y mientras, yo en estado total de shock. ¿Voy a morir? ¡¿QUÉ?!
Pau le susurró algo a Zayn, molesta, y Zayn asintió.
-O vivirás.- Dijo Pau.
Quiero vivir.
-¿Depende de mí?- Dije asustada.
-Naturalmente. -Dijo Zayn. - Tu vida depende de ti, pero en cierta parte depende de alguien más.
Iba a hablar cuando Pau prosiguió.
-Ese amigo tuyo... Dani. Por su culpa tu vida está en peligro. Si mueres te quedarás con nosotros, harás lo que siempre has querido hacer, estarás con siempre has querido estar, tendrás todo lo que quieras.
-¿Si vivo?
Zayn habló esta vez.
-Si vives te quedarás con tu amigo. No tendrás nada más que una vida aburrida y sin nada. Una vida como siempre has llevado. Una vida normal. Si decides vivir nunca sabrás cuándo vas a morir y cuando mueras no habrá nada más, no tendrás lo que quieres ni a quien quieres, no tendrás nada. Será todo oscuridad. Y si tu amigo muriera antes que tú...
-Tú decides qué hacer. Ahora.- Pau espetó.- Pero recuerda quién eres y qué quieres.
Yo decido. ¿Qué decido? Morir suena tan tentador ahora. Sé quién soy, sé qué quiero.
Sé a quién quiero.
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