11 dic 2012
Capítulo 4
No podía pensar con claridad. Solo estaba Zayn en mi mente, Zayn y su DM. ¿Habrá contestado a mi carta? ¿Le habrá gustado? ¿Es el de verdad el que me está siguiendo en twitter?
Mamá: Yo ya lo sabía. ¡No haces más que pensar en esos chiquillos de On sareclion!
Tú: One Direction, mamá.
Mamá: Da igual, solo piensas en ellos. Ah y estás castigada. Dame el móvil, no puedes utilizar el ordenador y del instituto a casa y de casa al instituto. Nada de salir.
No podía darle el móvil... Zayn.
Tú: Ma, por favor. No.me quites el.móvil. Zayn, de on... -Me interrumpió.
Mamá: ¡¡_______, DAME EL MÓVIL YA!!
Me lo quitó de las manos y se fue dáfndo un portazo. ¿Ya ahora que hago? Me quedaré con la duda de Zayn. Y como es fin de semana, un fin de semana de tortura.
Lo primero que pensé fue en llamar a Dani y hablar, pero después de lo de ayer no sería buena idea. Sería incómodo.
Quería salir y pensar, estar sola. Y como estaba castigada debería hacerlo sin que mis padres me vieran. Bajé al salón y vi a mi madre viendo la tele con mi padre.
Tú: Ma, me voy a dormir. No quiero cenar, estoy cansada.
Mamá: Bien, es que no puedes hacer nada más.
Papá: ¿Segura que no quieres comer?
Tú: No papi, gracias. No me llamen, estaré durmiendo.
Los dos: Ok
Bien, por esa parte ya no tengo que preocuparme. Ahora, ¿A dónde voy? Puedo salir por la ventana, vivo en un primer piso. Ya veré a donde voy.
Esperé un rato, mi madre revisaría que estoy antes de ir a dormir. Y efecfivamente, después de un rato vino con mi padre. Yo me hice la dormida y no sospecharon en absoluto. Me dieron un beso y se fueron.
Esperé un rato más, por si acaso. Y salí por la ventana. Eran las 10:26.
No esperaba que hiciera tanto frío. Llevaba una camisa de manga larga roja(no era muy llamativa), unos pantalones negros y mis All Stars rojas.
Fui al parque que hay al lado de mi casa, a simple vista parecía grande, pero no, era más bien mediano. Estaba lleno de árboles por todas partes, más que un parque parecía una jungla. Al final del parque habían bancos. Normalmente habían parejas intercambiando saliva pero casi a las 11 de la noche no creo que hubiera nadie. Me dirijí hacia allí, contemplando el parque, era precioso. Me senté en el último banco y me puse los cascos. Recordando lo que fue e imaginado lo que pidiese haber sido. Pensé.
Cuando me quise dar cuenta eran las 11:47. ¡¿Ya tan tarde?! Me levanté del banco casi dando un salto y me dispuse a correr cuando oí algo detrás de unos matorrales. Empecé a temblar. No lo había pensado, a esta hora salen los violadores a buscar a su presa.
Tú: ¿Hola?
Dije casi sin voz. El miedo me inundaba. Los ruidos se hacían cada vez más intensos. Caminé hacia el matorral, despacio.
Separé unas cuantas hojas, imaginando lo peor. ¡Nunca pensé que hubiera encontrado lo que encontré!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario